miércoles, 1 de mayo de 2013

¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?


En la actualidad, la sociedad tiene la necesidad de tener contacto con la tecnología, de poder trabajar con la facilidad de tener acceso a la información de una manera más rápida e ilimitada. Por lo mismo, los estudiantes han exigido estudiar utilizando estas herramientas tecnológicas que tienen a su alcance desde casa. Debido a esto se ha tenido que adaptar el método de enseñanza y estrategias en relación a las necesidades que se tiene hoy en día en la sociedad, y por consecuencia se ha tenido que adaptar uno de los paradigmas socioculturales que se aplican en la educación, utilizando herramientas tecnológicas digitales para el desarrollo del conocimiento de los jóvenes. 

Uno de los principales paradigmas de la educación es el paradigma sociocultural de Vygotsky, que se basa en el trabajo colaborativo, el cual menciona que el desarrollo cognitivo no puede separarse del desarrollo social y humano. "Vygotsky insiste en la idea de que el aprendizaje humano supone una naturaleza específicamente social" (Lacasa, 2002), donde se aprende gracias a la interacción con la comunidad. ¿Por qué mencionar este paradigma sociocultural? Por que las actividades pedagógicas donde se podría aprovechar la tecnología digital de una mejor manera deberían trabajarse colaborativamente, asignando diferentes actividades o tareas a cada integrante de los equipos, delegando responsabilidades para llegar a una meta en común. Además de poner en práctica sus conocimientos previos ya sea en relación al currículum, se pone en práctica los valores y las relaciones interpersonales, además de poder explotar las habilidades que los alumnos tienen en relación a las herramientas tecnológicas a las cuales van teniendo acceso desde muy pequeños. 

Según lo anterior, podemos decir que "la actividad de aprendizaje compartida no exige necesariamente un espacio físico compartido y se puede producir mediante redes que pueden ser próximas o distantes" (Daniels, 2003), lo cual es exactamente lo que proporcionan las tecnologías digitales, plataformas en la red las cuales se pueden ir construyendo de manera colaborativa por los alumnos, usando el conocimiento adquirido en las aulas, así como sus conocimientos en la tecnología, que sorprendentemente ese conocimiento llega a sorprendernos en ocasiones: 

“Por otra parte, la formación de comunidades de docentes y alumnos, que se interconectan por medio de las TIC, es considerada por Harasim (1995) y Levin (1996) como una ventaja educativa de las redes, porque en ellas se da el aprendizaje activo, participativo y colaborativo entre colegas de diferentes localizaciones geográficas, que enriquece la práctica educativa, y a su vez la expande desde la escuela hacia el resto de la sociedad.”  (Sheridan, 2008, p. 99).

No hay que limitar la creatividad de los alumnos, como en ocasiones decimos "dos cabezas piensan mejor que una". Imaginemos lo que podrían crear los alumnos trabajando en conjunto y utilizando sus habilidades tecnológicas.  

Hedegaard y Chaiklin (1990), mencionan en su libro que la "educación formal no solo debería de contribuir a la adquisición de conocimientos y aptitudes especiales, si no también al desarrollo mental general de los niños." (Daniels, 2003), tener una educación integral en todos los sentidos. Muchos han considerado que este tipo de paradigmas no ayudan mucho a la evaluación, ya que el trabajo que se hace es colaborativo, sin embargo yo creo que si se puede evaluar la adquisición de conocimiento de cada alumno debido a que los conocimientos se ponen en práctica y no únicamente se memorizan. El alumno al usarlos y ponerlos en práctica, llega a interiorizarlos y crear nuevos esquemas mentales según lo que vaya experimentando en las actividades pedagógicas llevadas acabo.

Uno como maestro, en ocasiones nos llegamos cerrar ante este nuevo tipo enseñanzas y de nada sirve que la misma institución realice las modificaciones necesarias para adaptarse a lo que la sociedad hoy en día exige. Por lo tanto, debemos mantener la mente abierta y ser más flexibles, pensar que cada mejora que tengamos como maestros es para el beneficio de los alumnos, y por consecuencia de la sociedad.

Referencias:

Daniels, H. (2003). Vygotsky y la Pedagogía. Barcelona: Paidós. pp. 103 – 184.
Lacasa , P (2002). Psicología Evolutiva I. Vol. II. Desarrollo Social. UNED. 17-50.
Sheridan, Muñoz, A. (2008). Escenarios virtuales y comunidades de práctica. La participación docente en la Red de Escuelas Asociadas a la UNESCO.  Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO. 95-115.